viernes, 10 de julio de 2015

SOBRE CAUDILLISMOS.

EL CAUDILLISMO.
Lo de Pablo Iglesias, convertido en el jefe de la nueva casta asexuada, ni derechas ni izquierdas, sino todo lo que sirva para laminar a los competidores de su alrededor y ganar votos para influir, él dice gobernar, me recuerda exactamente al caudillismo. Un círculo de fanáticos adictos a su alrededor, consignas a los de abajo para que obedezcan sin más y auto proclamarse el único con capacidad para entender las cosas y actuar. Los demás, que sí se reclaman de la izquierda, para defender las reivindicaciones y derechos de las clases trabajadoras y populares, sin discriminar a nadie, defiendan la opción política que quieran y voten lo que voten, son invitados cada dos por tres a entrar en la nueva "casa común" de uno en uno y dejando las ideas y su identidad en la puerta. Y esto es lo que hay. Menos mal que denunció a la casta uno que quiere ser y puede ser lo peor de la casta, capaz de boicotear la posibilidad de un verdadero movimiento unitario y convergente, en el que todo el mundo tiene su personalidad, con un programa político de cambio  para cumplir disciplinadamente como imperativo democrático que obliga a todos los participantes del movimiento de cambio social en profundidad. Algo posible de conseguir si la llamada "unidad popular" se construye sobre bases reales que contemplen a todos los componentes de la izquierda sin marginar a ninguno. Hoy ya le he dedicado demasiado tiempo a una persona que se siente caudillo más que dirigente político al servicio de unas ideas. E incluso para ser caudillo se necesitan unos dotes de los que P. Iglesias va muy escaso.

TTIP
De nuevo ha funcionado la gran coalición europea, liberales, socialdemócratas y conservadores, para aprobar en el parlamento el documento que da el visto bueno y avala el llamado Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP), un verdadero tratado de sumisión de la clase trabajadora y pueblos de Europa a los EEUU y a las multinacionales, que tendrán carta blanca para hacer todo lo que les de la gana economicamente, socialmente y politicamente, despreciando todas las leyes de cada país si no coinciden con sus intereses. Este tratado, que se negoció practicamente en secreto entre los  representantes de la UE con sus interlocutores norteamericanos es el último instrumento más antidemocrático y dictatorial que el capitalismo mundial quiere imponer para liquidar los derechos y leyes que le estorban en su política de saqueo de las clases populares de Europa. El PP y el PSOE votaron a favor.     NO AL TTIP.


NO A LAS GUERRAS. NO A LA OTAN. PAZ Y DIGNIDAD PARA LOS PUEBLOS.
LIBERTAD PARA CHELSEA MANNING, ASSANGE Y SNOWDEN

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