martes, 5 de noviembre de 2013

NUEVA FLOTILLA DE SUBMARINOS DEL PSOE. "EFECTOS COLATERALES" DE LAS GUERRAS DE EEUU. "USAID". ISRAEL.

EL PSOE E IU.
Todos los submarinos del PSOE dentro de IU, los anteriores y los actuales, están saliendo a la superficie para rescatar a éste de su crisis. Bueno, todos no, siempre quedará una quinta columna agazapada para otra ocasión. Que porqué se produce este"fenómeno". Muy sencillo, intereses, que si un salario, que si un puestecillo, Rosa Aguilar hasta llegó a ministra, que si garantizar el presente y el futuro. Eso sí, todo se hace en nombre de la lucha contra la derecha, contra el PP, que hace una política muy mala para los sectores populares y, como no, por la unidad de la "izquierda", aunque la "casa común" de esta llamada genericamente izquierda, sea el PSOE, que ha preparado el camino al PP con sus políticas. Ni siquiera me apetece poner nombres de políticos fracasados en IU, y en todo, ni de deslumbrantes estrellas de la jurisprudencia, la literatura, el arte y el artisteo, que ahora se exhiben como la "nueva izquierda", algo en lo que no son nada originales. Ya están en la memoria y en los papeles para quien quiera conocerlos en su verdadera personalidad, no sólo a través de las reseñas de los diferentes boletines mediáticos del PSOE. No deberíamos perder mucho tiempo en prestar la más mínima atención a la nueva oleada de viejos y nuevos tránsfugas. Asumir que así es la condición humana de algunos/as y continuar trabajando con la gente honesta que cree en una IU que no renuncia a sus objetivos y alternativas.  

OTROS "EFECTOS COLATERALES" DE LAS GUERRAS DE EEUU.
Los "efectos colaterales", un eufemismo tramposo que EEUU y sus aliados utilizan para no hablar de civiles (niños/as, mujeres y hombres, viejos/as) asesinados por las bombas lanzadas por sus aviones en Iraq o Afganistán, en Serbia o en Libia, o anteriormente en Vietnam, afectan también a los ejecutores materiales, a la mano de obra utilizada para sembrar muerte y destrucción. Entre una cuarta parte y un tercio de los militares de EEUU sufre algún tipo de trastorno al regresar de las "misiones de guerra". Diversas fuentes norteamericanas, nada sospechosas de complicidad con el enemigo, afirman, con datos concretos, que el número de suicidios de los soldados en activo crece de año en año, 349 en un año, más que las 295 bajas producidas en Afganistán en acciones de combate en el mismo período de tiempo. En los soldados que se salen del ejército se producen más de 8000 suicidios al año, 22 al día. Las causas fundamentales son tres, entre otras, según personas que tratan diariamente el problema, como es el caso de la psiquiatra fundadora de "Soldier Project", Judiht  Broker: la primera, la brutalidad de lo que han hecho y visto marca y queda grabada en el subconsciente; segunda, la mayoría de soldados alistados proceden de guetos o zonas rurales, son muy jóvenes y se creyeron las promesas de promoción social y personal que les hicieron al entrar en el ejército, ninguna de las cuales se ha cumplido; y tercera, que, al darse cuenta de que las guerras de su país están basadas en mentiras, no entienden que estén luchando por una buena causa, como les dice y adoctrina la propaganda oficial. 
Hasta aquí la información sobre lo que califico de "otros efectos colaterales". Como conclusión a esta información procedente de los propios afectados, recupero aquella vieja y tan actual tesis de los clásicos marxistas: el socialismo, al querer liberar a la sociedad de sus opresores, quiere asimismo liberar humanamente a estos de su perversidad de clase, que no viene dada por su maldad personal, sino por el egoísmo y sentido despiadado del sistema capitalista como tal. Yo, de momento, me conformaría con liberar a la mano de obra que el sistema utiliza para cometer sus crímenes y saqueos y que una parte importante de ésta no cayera en la locura, la depresión, el alcoholismo, la drogadicción y el suicidio. El mundo ganaría con ello. 

LA USAID EN CANARIAS.
La "Agencia de los EEUU para el Desarrollo Internacional" (USAID), una "ONG" dependiente del gobierno es, pura y simplemente, una tapadera de la CIA que, con el pretexto de la ayuda humanitaria, alimentaria sobre todo, al desarrollo, organiza las intervenciones en todos los países que se lo permiten, o no son capaces de impedirlo. La USAID en Canarias lo hace para toda África, a través de los barcos de alimentos que manda "caritativamente" a las zonas más empobrecidas. Detrás de cada fardo de alimentos están los agentes de la CIA conspirando para dominar países y cambiar gobiernos, con los métodos que sean, con tal de que sean afines a sus intereses. Sépase y denúnciese en Canarias y en general a esta "ONG" y a todas las ONGs que, con el pretexto de la ayuda humanitaria, son sólo instrumentos para la intervención de EEUU y sus aliados en todas partes. Echar a la USAID de Canarias sería una acción más patriótica que no llenarse la boca de retórica patriotera.

ISRAEL Y EL SIONISMO.
En ese país continúa gobernando como si tal cosa una casta militar-religiosa que domina la economía, la política y la diplomacia, a través de su arcaica concepción de pueblo elegido, basada en el relato bíblico de un Dios cruel. Conocemos lo que ha representado esto en la historia de los pueblos y las religiones. 
Lo terrible es que al protectorado norteamericano de Israel, la llamada "Comunidad Internacional", con EEUU y la UE como principales protagonistas, se le permite todo, aunque vulnere todas las leyes internacionales: bombardeos, asesinatos, detenciones arbitrarias de miles de personas, torturas, continuación del saqueo de tierras palestinas para asentamientos ilegales. Algo que denuncian también ciudadanos de Israel que están radicalmente en contra de estas brutalidades y defienden la paz, la convivencia y la justicia entre las comunidades judía y palestina. Continuar denunciando al sionismo y fortaleciendo la solidaridad con el pueblo palestino  es un deber. 

Y ESO: LIBERTAD PARA LOS PATRIOTAS CUBANOS. Y PARA MANNING. Y SOLIDARIDAD CON ASSANGE Y SNOWDEN. 

    

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada