viernes, 7 de septiembre de 2012

UN VÍDEO PUBLICADO ILEGALMENTE.

UN VÍDEO ERÓTICO PONE AL PAÍS PATAS ARRIBA.
El caso de la concejala de Yébenes, Olvido Hormigos, situa de nuevo, por si fuera necesario, qué tipo de sociedad tenemos. El caso de la divulgación ilegal de este vídeo debería haberse limitado a aplicar el código penal a la persona o personas que lo han divulgado, vulnerando el derecho a la intimidad de quien lo protagoniza. Si Olvido Hormigos vive su vida como le apetece es un asunto que sólo le incumbe a ella y a las personas con las que comparte su vida. Nada más.
 Pues no, el asunto se ha convertido en un nuevo culebrón malo,  que  sirve para echar otra cortina de humo sobre la realidad que sí afecta a la vida colectiva de la gente, volviendo a poner en evidencia las zonas oscuras de la sociedad. Una sociedad con amplios sectores de pensamiento reaccionario, de nacional-catolicismo inquisitorial capaz de volver a perseguir, si las circunstancias lo permitieran, a mujeres y hombres que viven su vida privada sin meterse ni amargar la de los demás. Un país que ha reconducido la sumisión social mayoritaria al franquismo a una sumisión reciclada de éste, expresada y divulgada a través de la propaganda sistemática sobre valores del individualismo egoísta, de la cotillería de la cloaca, de la degradación de la cultura y de su sentido liberador, del desprecio a la inteligencia y a la persona que piensa y se compromete en la vida colectiva.
 Lo anterior tiene su expresión en todos los ordenes de la vida, convirtiendo en espectáculo lo que deberían ser anécdotas de la vida real sin ninguna trascendencia, y alimentando en las grandes cadenas televisivas el morbo basado en los instintos más mugrientos y miserables de la condición humana. Con ver el tratamiento que dan los programas-cloaca a las trifulcas, encuentros y desencuentros, magreos y cambios de interlocutor, de cuatro personajillos y personajillas que se han hecho famosos sacando a la luz su mierda y viviendo de ello, ya tenemos una aproximación a lo que sucede y cómo ello crea una submentalidad social. Los creadores y divulgadores de lo banal y cutre ganan mucho dinero con ello y los poderes económicos y políticos dominantes, de los cuales forman parte, les deben agradecer que a los 35 años de la "transición democrática" la masa continúa siendo masa sin atisbos significativos de convertirse mayoritariamente en pueblo consciente. En vez de potenciar y poner al día de forma viva a Cervantes y a los clásicos, a Pirandello, Victor Hugo y Shakespeare, y a sus continuadores del siglo XX, incluso han eliminado algunos rasgos de cultura popular de los primeros tiempos televisivos, para embrutecer más facilmente con espectáculos y "creaciones" destinadas a anular la rebelión social. Han convertido la historia y épica humanas en una comedia de costumbres y de buenos y malos.
Es en este clima que la derecha más visceralmente reaccionaria se permite casi pedir la lapidación de Olvido Hormigos, echando en cara a muchas personas y hasta a Esperanza Aguirre que se hayan posicionado solidariamente a favor de ésta y contra la publicación de un vídeo ilegal.
  Para ver todo lo que digo, en este caso en referencia al trabajo, recomiendo leer el comentario de Óscar al artículo que publiqué ayer en el blog: "Esperanza Aguirre......." 

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