domingo, 8 de julio de 2012

LUCHA DE CLASES. HOLLANDE. UNA MONJA.

LUCHA DE CLASES, DEMOCRACIA Y PSOE-PP.
Se recrudece la lucha de clases, no tanto por la actitud combativa de los teóricos oponentes al capital, sino por las consecuencias sociales que la política de éste produce en las mayorías sociales que con su trabajo crean toda la riqueza, buena parte de la cual luego se la apropian los granujas que hacen que las bolsas y las primas de riesgo funcionen como un acordeón, empobreciendo y agotando a los países que se ponen a temblar ante el menor asomo de recesión o estancamiento en la economía capitalista. Es un permanente chantaje a los pueblos y una orden para continuar reduciendo las condiciones de vida y de trabajo. Los "mercados" son la antesala al infierno dantesco.
Es una lucha de clases subterránea, declarada en la práctica no en el papel, todavía camuflada por el lenguaje críptico de patronos y sindicatos, sórdida porque no conoce un verdadero y libre debate sobre todo lo que ocurre en el mundo, desviando a lo más la atención a la irresponsabilidad de cuatro financieros sin escrúpulos. Que hay financieros más ladrones que otros es obvio, pero la responsabilidad es del sistema capitalista en su conjunto, sin eufemismos. Repetimos cosas dichas, es un sistema saqueador, inepto y caduco; no puede dar ninguna solución ni alternativa de fondo, estable y durable a los problemas económicos, sociales y ecológicos reales. No sólo no es capaz de poner en marcha aquello que al principio de la crisis dijeron algunos de sus representantes, recuerden al abominable Sarkozí sobre la refundación del capitalismo, sino que ni siquiera son capaces de poner en marcha tímidas acciones para un crecimiento menos enfermizo, sin recortar drasticamente las condiciones de vida y de trabajo de las mayorías de cada país. Pero es que, además, un sistema derrotado por la historia, quiere continuar mandando en exclusiva con las mismas políticas que conducen inexorablemente al precipicio, extremadas en los aspectos más sociales.
No nos asustemos, por tanto, ante el recrudecimiento de la lucha de clases, asustémonos por el panorama que nos impone y nos proyecta el sistema. La lucha de clases es, para los que no detentamos ni la riqueza ni el poder real, información veraz, capacidad de transmitirla con claridad, unidad en torno a unos objetivos, organización para una permanente acción de movilización social, cultural y política. Y saber que habrá enfrentamientos sociales fuertes, porque cuando el ladrón te roba la cartera cada vez que sales a la calle, no queda otra alternativa que pararle los pies  y ponerle a buen recaudo. El ladrón debe empezar a saber que la olla social puede explotar. Y lo deben saber sindicatos, partidos, instituciones y autoridades.
En España la lucha de clases se recrudece intensamente. El PSOE la amortiguó, la desvió produciendo un efecto placebo cuando el país necesitaba medicinas fuertes. Pero, como el PSOE vende que no sólo es de los nuestros, sino nuestro tutor, defensor y representante exclusivo, la mayoría de la gente trabajadora se expresa poco y con escasa intensidad contra sus políticas más dañinas, más desvertebradoras de la conciencia crítica y más alienantes para el conjunto de las clases trabajadoras y populares, en activo o en paro ( asalariados/as, autónomos/as, pequeños empresarios, estudiantes, mujeres...).
Y viene el PP y se crece, intensificando todas las políticas de recortes en salarios, pensiones, derechos, educación, sanidad. El gobierno de Zapatero-Rubalcaba hinca las rodillas ante el capital español y foráneo y sus ejecutores, y el PP y Rajoy les hacen la ola y se tiran al suelo. Con unos y con otros, aquí y fuera de aquí vamos avanzando hacia el abismo. Aguirre y Cospedal se bañan en oro, mientras la primera recomienda que no cojamos número para el médico/a y enfermero/a en verano por escasez de servicios y la otra les sisa el agua a los enfermos para ahorrar. Son dos ejemplos insignificantes de lo que ocurre cada día. Cuando un sistema se pudre, la basura humana irrecuperable del capitalismo en su vertiente más degradada, lo corrompe todo. Es lo que sucede ahora. Incluso Botella y otros próceres del PP se negaban a permitir que los mineros en marcha desde Asturias-León-Aragón, tuvieran un lugar para descansar y dormir. Es un signo más de la miseria moral y política de estos personajes.
España no necesita lo que tiene; Europa y el mundo tampoco. La lucha de clases es impedir que ganen, que se contnúen imponiendo y sigan humillándonos, mientras cada día aumenta el número de personas que se va a la cama sin comer, o sin un alimento mínimo básico. Ojalá lo que digo fuera mala información o demagogia. Desgraciadamente es verdad.
Yo, militante del PCE y afiliado a IU, espero que esas dos organizaciones no terminen su actual periplo intentando sustituir al PSOE, con teóricas políticas de izquierda primero, para hacerlas de centro de inmediato que se vea una posible aproximación al "poder". Ya ha pasado muchas veces y puede volver a pasar. Emborracharse con sondeos y encuestas tiene el peligro de perder de vista lo que somos y decimos ser. Tampoco es de recibo mandar, como ha hecho Enrique Santiago, refundador de IU, mensajes de unidad y aliento a EQUO. No sé si esta es la opinión de Cayo Lara y de la dirección. Desde luego no es la mía.


HOLLANDE.
Este personaje, nueva estrella de la progresía, en eso de la guerra y la paz está yendo tan lejos como el mismo Sarkozí. Anteayer, flanqueado de dos piezas de postín: la generala de la guerra, Clinton, el representante alemán del Cuarto Reich, y hasta unos 100 países lacayos, volvió a pedir intervención rápida y contundente en Siria. Hollande, jefe de un partido cuya cúpula está plagada de sionistas, es exactamente igual que todos sus predecesores que, en nombre de la paz, la libertad y los derechos humanos, bendecían todas las guerras: la Iª, la del Vietnam francés, la de Argelia, la de Yugoslavia, la de Libia y, ahora, la de Siria. Estos malditos embaucadores nunca hacen campañas ni organizan eventos para enjuiciar a los criminales de guerra convictos. A los que han destruido, saqueado y sembrado de odio Irak, por poner un solo ejemplo.
Hollande pedirá un poco de crecimiento y menos austeridad y hará unos cuantos gestos sociales y toda la progresía satisfecha de que en Francia se haya derrotado a la derecha y haya ganado uno de los impulsores de la guerra y aficionado al mercado, mercado, mercado, porque es lo que hay, eso sí, disfrazado también de defensor de los pobres. ¿Les recuerda algo?

TERESA FORCADES, UNA MONJA.
El otro día en el artículo sobre religiones, integrismos y demás, me olvidé de citar en la parte referente a la Teología de la Liberación y movimientos evangélicos de base a una persona sabia, valiente y comprometida a fondo con los seres humanos. Se trata de la monja benedictina Teresa Forcades, la que denunció el negocio de las farmacéuticas con las vacunas de la gripe A y su inutilidad, frente a la compra masiva de la ínclita ministra de sanidad, Trinidad Jiménez. Ahora se pronuncia claramente contra el pago de la deuda externa, entre otras cosas, como forma inicial de hacer frente a la crisis del capital, añadiendo que en el marco del actual sistema, el capitalismo, no hay solución de fondo para los problemas. Esta monja, al igual que aquella otra que desde Siria denunciaba las mentiras de los mercenarios y de sus amos, son las personas que desde creencias propias reconcilian éstas con la vida real y el sufrimiento de la gente. Con estas personas, como dijo el filósofo, voy hasta la muerte. Luego, nos separamos en las puertas del más allá y cada cual seguirá su camino.

OBAMA NOBEL ¿NO VAS A LIBERAR A TUS CINCO CUBANOS SECUESTRADOS?


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